lunes, 27 de abril de 2015

Conocer a una amiga

Fue, ni más ni menos, como lo descibió: juntarse a "conocer a una amiga". De eso se trató la tarde, de aprehender un rostro nuevo, descubriendo en él la familiaridad de las palabras leídas. La observé fascinada, como amigas de muchos años que se olvidaron las caras y ahora las redescubren, como si su rostro fuera uno de esos juegos infantiles de unir puntos, solo que en vez de puntos era unir historias y personas y recuerdos y anécdotas; unir lo leído, lo intuido y lo imaginado, con la persona real frente a mí. Ahondamos en detalles dispersos, rellenamos las partes que nos faltaban, saltamos de un tema al otro, reemplazamos lo que fantaseamos por lo que era. Encontramos más cosas en común. Nos reímos, nos emocionamos. Escuché una afirmación maravillosa. Es fresca, es genuina, es positiva, es sana, es dulce, es linda y me encantó conocerla en persona.
Gracias Amapola, hasta la próxima ♥

4 comentarios:

  1. super lindo ymuy magico , como lo describis debe haber sido ese encuentro, que maravilloso que esto pueda suceder!

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  2. Qué bonito que os hayais conocido . Reconozco esa complicidad de la que hablas cuando conoces a alguien con quien llevabas hablando mucho tiempo atrás a través del ordenador... maravilloso!

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