jueves, 14 de mayo de 2015

Las raras vueltas de mi mente

Después de la bajada de presión inicial al enterarme del embarazo de N. y de la subsiguiente normalización de mis emociones, todavía restaba por verse cómo iba a seguir la cosa adentro mío con el correr de las horas.
Bueno, parece que todo marcha en un sentido completamente inesperado por mí: me siento aliviada. Me siento contenta por ella. Me siento tranquila.
Creo que tiene que ver con que N., nuestros hijos y yo formábamos en mi mente un cuarteto en el que la ausencia de Emilia se sentía horrores. Con su partida nos convertimos en un trío maltrecho, en un cuarteto que tenía por miembro un angelito, un pedazo de luz, un soplo de viento. Ahora, con el nuevo embarazo de N. esa figura vuelve a modificarse y algo en eso me alivió. No sé qué. Son puras conjeturas.
También su embarazo me llevó a sentir (pensar lo pensé siempre) que este no es mi momento de búsqueda de un bebé, es mi momento de duelo por la hermosísima bebé que tuve y que perdí. Por supuesto que sería mega-archi-recontra-remil feliz si quedara embarazada nuevamente, no es que me hago la superada, por supuesto que voy a seguir haciendo pis en el palito y buscando y decepcionándome si no lo logro, pero lo que quiero decir es que tengo mi alma, mi mente y mi corazón puestos en elaborar, procesar y aceptar todo lo que nos pasó con Emilia, y que si yo no me sintiera presionada por los 39 años que me picotean la cabeza cada mañana, digamos por ejemplo, si yo tuviera 30, seguramente no estaríamos buscando ahora. Y por alguna extraña razón, este atadito de reflexiones inconexas me trajo mucha paz.
Hola paz, bienvenida. Quedate un rato ♥

2 comentarios:

  1. Que alma tan sabia y transparente tienes, ser capaz de ser tu misma , valor para aceptar tus sentimientos tal como son, expresar lo que tienes adentro es coherencia, eso lo hacen las almas sabias y plenas. Luego poder honrar a tu amiga y a su hijo, creo que Emilia tuvo una madre maravillosa, llena de amor, repito sin miedo a ser tu misma. Tu tuviste la mágica oportunidad de conocer un ángel de ojos de mar ,en este corto camino y tiempo de evolución, y Emilia tuvo la mágica alegría de disfrutar una mamá clara, profunda, valiosa ,singular, única, que lindo y maravilloso encuentro en esta dimensión. Le doy gracias al universo de haber conectado en este breve espacio del planeta con Emilia y contigo, un abrazo de mil colores.

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