martes, 17 de septiembre de 2013

La tristeza

Cuando me agarra la tristeza los ojos se me ponen para abajo, como cuando tengo fiebre pero sin rojo; se caen, pierden vida y no parecen tener nada importante que decir.
Cuando me agarra la tristeza todo lo que pienso me da ganas de llorar; yo inclusive, que me doy pena.
Cuando me agarra la tristeza me siento niña y desprotegida, y pierdo mi natural optimismo.
No me pasa muy seguido, pero qué feo cuando pasa.
Es como si me lloviera adentro.

1 comentario:

  1. Me gustó muchísimo este pensamiento. Aunque es triste, tiene una ternura muy fuerte. Gracias por compartirlo.

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