jueves, 31 de diciembre de 2015
2015
Fue un año intenso, doloroso, cargado con mucho sufrimiento y estrés, pero también vino con mucha compasión, con mucha compañía, amistad y consuelo, esperanza, lucha, batalla, optimismo. Vino con amor, mucho amor, y también se va con amor, y eso es todo.
No sé bien qué siento, pero estoy contenta de que termine. Chau 2015, bienvenido 2016. Te esperamos con los brazos, el corazón y el alma abiertos. Por favor, traenos lo mejor.
Felicidad para todos, chin chin!
miércoles, 30 de diciembre de 2015
Esperar [lo mejor]
martes, 29 de diciembre de 2015
El manchado, el pánico
En fin. Así las cosas, la espera que desespera. Trato de recordarme que estoy frente a una linda oportunidad, pero qué difícil.
miércoles, 23 de diciembre de 2015
Un día más
Estoy hecha una loca, camino por las paredes, chequeo el celular cada 20 segundos a ver si mi doc de fertilidad me dice algo. Por ejemplo feliz navidad. Estoy tan acostumbrada a las malas noticias que estoy alerta, esperando que me diga que es baja, que duplicó justo, no sé, algo que sirva de alfiler para pincharme el globo.
Deseo tanto este bebé que no lo puedo explicar. Que este sueño crezca, de a un día a la vez ♥
lunes, 21 de diciembre de 2015
Mi cuarto positivo
Por cuarta vez estoy embarazada.
Mi fecha de última menstruación es exactamente la misma que con Emilia, es decir que si la semillita crece, la fecha propable de parto es exactamente la misma que tuvo originalmente su hermana.
Insisto: ¿Señal? ¿Coincidencia? ¿Azar? Llámenlo como quieran, yo ya no entiendo nada.
Ahora... a rogar que duplique ♥
viernes, 11 de diciembre de 2015
El sueño
2) Mi psicóloga sonríe dulcemente, detrás de su escritorio, mientras anota cosas. Elige las palabras, que deja sucederse lo más suavemente que puede: "Según Freud, siempre uno es el protagonista de los sueños. Podríamos pensar que Emilia, en realidad eras vos, y viceversa. Vos le decías a tu hija que al morir, al irse, te hizo sufrir mucho". Y sí, podríamos. Sorpresa, pude decirle en mi sueño lo que yo creía que ni siquiera me atrevía a pensar: te fuiste, me dejaste y me hiciste sufrir. Un montón. Todavía sufro por tu culpa, por tu partida. Fuerte.
La magia de la terapia.
martes, 1 de diciembre de 2015
Los 40
Estoy preparada para transitar esta nueva década; espero que traiga mucho amor y mucha paz ♥
martes, 24 de noviembre de 2015
Las novedades
Empecé terapia. Fui muy nerviosa, con tres paquetes de pañuelitos de papel y ni una gota de maquillaje; no sabía exactamente qué esperar, había olvidado lo maravilloso de las asociaciones inconscientes, el alivio con el que se sale de la sesión, esa sensación de ligereza en el alma que hace que bien valga la pena el llanto que me comí para llegar a eso. Mi analista me gustó; lo único que sé de ella es que fue madre de su hija a los 41. Por supuesto, empaticé inmediatamente. Una sesión por semana, me toca los miércoles.
Estoy aprendiendo a manejar. Esa es otra cosa nueva y positiva, una cuenta pendiente de una lista de cosas pendientes que me torturan. Decidí tomar el toro por las astas e ir tachándolas de a una. Empecé con la más práctica y rápida; el jueves rindo el teórico, todavía me quedan tres clases más de práctica, si sale todo bien, antes de año nuevo tengo el carnet!
El sábado cumplo 40 años. Me provoca muchas cosas, casi ninguna buena, y no por la edad, no temo envejecer para nada, es solo este tema del reloj biológico y de la maternidad; es el tener un video de mi cumpleaños anterior con Emilia en mis brazos e IC cantándome "feliz cumpleaños" en penumbras, es que ya llegan las fiestas, y luego vendrá enero, y se cumplirá un año del peor día de mi vida.
martes, 10 de noviembre de 2015
La naturaleza salvaje y el negocio de la alienación
PD: Los palitos me resultaron MEGA útiles para poder asociar causa y efecto, pude aprender gracias a ellos, y me ayudaron a conocerme más y toda la bola. Creo firmemente que lo primero que deberían recomendarnos los médicos cuando nos quejamos de que no quedamos embarazadas, incluso antes de mencionar la horrenda histerosalpingografía, es que usemos estos simples tests. Pero una vez que los usamos y que obtuvimos toda la información que podían brindarnos, seguir dependiendo de ellos como si fueran la verdad revelada, bueno, ya eso es otra cosa y eso es lo que me critico.
viernes, 6 de noviembre de 2015
Admisión a terapia
miércoles, 28 de octubre de 2015
Nueve meses
La pulga que quería volar, esa sos vos. Y lo lograste.
Ya no lloro cada vez que te pienso, eso es bueno. Trato de bailarte tu canción favorita cuando cocino; a veces puedo, a veces no. Nunca logré bailarla entera todavía, pero ya voy a poder y vas a tener platea preferencial.
Papá mandó a grabar las alianzas con tu nombre y se equivocó el año... tuvo que salir corriendo a pedir que lo arreglen.
Los cobayos aprendieron a pararse en dos patas como gracia para obtener comida, y eso que están gordos y les cuesta.
O sea que los días en casa siguen siendo más o menos el mismo caos que conociste, solo que faltas vos. Mucho faltás.
Te amo. Te extraño, siempre.
Mamá
Emilia 21-8-14 |
martes, 20 de octubre de 2015
Mi segundo día de la madre
Fue un día raro, por suerte ni taaaan triste ni tan lacrimógeno como esperaba. Pocos me saludaron y eso me dolió bastante, mi mamá me mandó un mensaje hermosísimo, mi hermana, una prima y mis más íntimas amigas, pero el resto de la familia, silencio. Creo que nadie sabe qué es lo mejor, si decir algo, si no decir nada, si dejar que el día pase lo más desapercibido posible o qué. Yo no entiendo cómo alguien puede creer que el silencio puede ser mejor que hablar y sacar las emociones afuera, cómo puede alguien pensar que "negarle" o "ignorar" o "ningunearle" a una mamá el estatus de madre, el título que más feliz la hizo en la vida puede ser mejor que una frase de consuelo, pero bueno, yo soy muy de hablar e hice muchos años de terapia. Para mí lo que se calla se sienta en la mesa, ocupa un lugar pesado, viscoso, y me incomoda. Por el contrario, exorcizo el dolor hablando, pero eso es muy personal.
Nuestras alianzas cumplieron un año y decidimos que vamos a grabarlas con el nombre de nuestra hija en su interior. Después de todo, ella nos las regaló ♥
En fin, pasó el día y yo sentí una prueba más superada. Ahora quedan por delante nuestros cumpleaños, las fiestas y, por supuesto, el aniversario de un año desde que Emilia emprendió su vuelo. Un paso a la vez.
jueves, 15 de octubre de 2015
15 de octubre, día mundial de la muerte gestacional y perinatal
martes, 13 de octubre de 2015
Mujeres que corren con los lobos
viernes, 2 de octubre de 2015
La consulta en fertilidad
miércoles, 30 de septiembre de 2015
Terapia
Hasta ahora no sentí la necesidad, sinceramente. Sentía que estaba haciendo mi duelo, que estaba transitando la tristeza a mi ritmo, y que no tenía ni necesidad ni deseos de hacerlo en voz alta en un consultorio. Ahora sí. Ahora siento que necesito un espacio para reflexionar y procesar con ayuda. Ya no la terapia de mi juventud, esa de arrancar con el primer recuerdo y empezar a desovillar la madeja; no, necesito algo cortito y al pie. Estos meses fueron meses de sostener la pared con las manos, tratando de que no se caiga ningún ladrillo; ahora es momento de dejar que caiga alguno, pero en un espacio seguro.
Todo tiene su tiempo. El 3 de noviembre será el de empezar una nueva fase en este largo camino que me toca recorrer a ritmo caracol.
lunes, 28 de septiembre de 2015
Hoy es 28 y casi lo olvido
Emilia es luz, vida, celebración y hermosos recuerdos, y lo bueno le tiene que ganar en mi memoria al horror.
lunes, 21 de septiembre de 2015
Las opciones
Llegaron los nuevos resultados de IC y es una cosa de locos, dan cada vez peor. Ahora mejoraron unos parámetros y empeoraron otros, pero la cuestión es que cada vez contamos con menos nadadores. Entonces estoy despidiéndome de la fantasía de los embarazos naturales, porque, vamos, pocos nadadores, casi 40 pirulos, una trompa menos... convengamos que es seguir agarrada a una ilusión medio ciega. Él está en fase de negación: me dice que al final estos resultados son cualquier cosa, que cómo puede ser que de una vez a la otra sean resultados diametralmente opuestos y blablá. A mi me irrita que se ponga en esa posición, preferiría que se preocupe y salga corriendo a pedir un turno con su andrólogo, que trate de compensar con gestos de buena voluntad esto de que yo por cuestiones relativas a nuestro proyecto de paternidad ya entré cuatro veces al quirófano, pero bueno, no sé qué pretendo, darle el libreto para que viva y sienta a mi gusto, no se puede. Además soy injusta, y lo sé. Lo digo de enojada. Por eso preferí cerrar el pico y dedicar mi energía a soltar la preocupación por la cantidad de nadadores, porque si acepto de una vez por todas que lo nuestro -si se vuelve a dar- va a ser con un laboratorio de por medio podría relajar y dejar de hincharnos las pelotas.
Y además hay otra cosa: en varios blogs amigos últimamente encontré reflexiones sobre el camino de la adopción que me resultaron un bálsamo. Sentí un gran alivio al permitirme pensar en una nueva puerta a la maternidad, porque siento constantemente la presión de la carrera contra el tiempo y es una cosa horrible, una cuenta regresiva a la infelicidad. Siento que tengo una tonelada de cosas para pensar, pero que todas me llevan a ver una luz al final del túnel.
Hoy es 21 de septiembre, empieza la primavera. Hace un año la tenía a Emilia durmiendo en la wawita violeta mientras le sacábamos fotos junto a un cartel que decía algo así como "Hoy cumplo un mes, traje la primavera y la festejamos en casa!" y todo era optimismo y alegría desmedida.
Hoy el panorama es distinto, no tengo alegría ni optimismo, pero mi deseo para este nuevo ciclo que comienza es que florezcan el amor y la vida, en todas sus formas, y que alguna de ellas nos abrace.
martes, 8 de septiembre de 2015
Volver, una vez más
Durante esos días me di permiso para tenerme pena y lloré amargo, tendido, sintiéndome una mártir, la víctima de un elefante déspota que no se cansa de caminarme encima. Tengo que reconocer que abusé un poco, incluso, de ese papel.
Pero es momento de parar un poco con esta espiral negativa de la auto-conmiseración, porque sino se vuelve real. Uno es uno y sus circunstancias, y estas son las mías. Muchas buenas y muchas malas. Dejar que las malas me venzan sería dejar de ser quien soy, y fue recién a través de estos trances que me tocaron pasar que pude pispear la naturaleza de mi verdadero yo. Mi verdadero yo está habitado por un tipito que se mata pedaleando en el centro de mi alma. Pedalea, pedalea, pedalea, y por un sistema de poleas con ese pedaleo genera un viento que anima una llama, en el medio de mi corazón. Esa llama calienta y calienta y por otro sistema cuyos detalles ignoro me activa. "Me activa" es una manera amable de decirlo, porque en realidad me obliga, me empuja, me tironea para adelante, aun cuando no tengo ganas de nada. Yo soy yo gracias a esa llamita que me impulsa a seguir.
Así que acá estoy, siguiendo.
viernes, 21 de agosto de 2015
21 de agosto 2014 - 21 de agosto 2015
Mi chiquita, mi bella princesa, la pulga que sopapea a todas las pulgas.
No tengo palabras, soy puro dolor.
Te extraño cada día.
Te amo, siempre.
Mamá.
♥
martes, 18 de agosto de 2015
En casa
Tres embarazos, ningún hijo en casa.
Es de locos.
El sábado, cuando me enteré que esa beta de 1510 no estaba generándose en mi útero, tuve deseos de calzarme un chaleco con nitroglicerina y explotar en el mercado central. No sé, ganas de tirar material radioactivo al río, algo que le devuelva a la vida un poco de toda la mierda que me hizo pasar.
Por supuesto, 48 hs después estoy pensando que le tengo que avisar a mi doc de fertilidad que vuelvo a la carga ni bien me den el alta.
sábado, 15 de agosto de 2015
ECTÓPICO
Obvio.
Estoy esperando el resultado de la eco y me tengo que ir a una guardia.
Qué vida HIJA DE PUTA.
viernes, 14 de agosto de 2015
No sé cómo contarlo
Esta mañana otra vez: séptimo test de ovulación súper positivo. NO ES POSIBLE. Decidí hacerle caso a Merimeri y probar suerte, más que nada para que me dé negativo y poder empezar a paranoiquearme tranquila con que estoy entrando en la menopausia o que tengo un tumor, o lo que sea que justifique esa LH zarpada que cada día parece aumentar. Tenía uno de esos test chinos que vienen de regalo con los de ovulación y lo hice, al toque se empezó a marcar la de embarazo. Me empezaron a temblar las manos, se me agitó la respiración, sollozaba, estaba en shock. Me fui a la cocina con la tirita temblorosa, a mostrársela a IC, que estaba desayunando justo antes de "extraer" la muestra para un nuevo espermograma, el de la ICSI. "¿Qué pasa mi amor, por qué llorás?" y yo le agitaba la tirita. "Sí, te dio de nuevo positivo... [pensaba que era la tirita del test de ovulación], pero por qué llorás?". Con la cabeza yo le hacía que no, que no, y junté voz para decirle "este es el que importa", y no sé bien cómo, pero entendió lo que le quería decir. Y lloró conmigo.
miércoles, 12 de agosto de 2015
Confusión
El viernes lo veo al doc para tener todas las ordenes de la ICSI listas, por si se me adelanta.
Estamos ahí.
lunes, 10 de agosto de 2015
Causa consecuencia
Puede que esto sea una mera coincidencia o bien que sea el efecto del cambio drástico que hicimos en nuestra alimentación. Yo prefiero creer que es la segunda opción, aunque cuando repitan los estudios de IC tendremos oportunidad de ver si a él también le hizo tanto efecto. Lamentable o afortunadamente, depende cómo se lo mire, no voy a poder chequear la continuidad de este fenómeno en el próximo ciclo porque voy a arrancar con la estimulación para la ICSI. ¡Pero qué alegría tengo! ¡Parece que hubiera descubierto el fuego!
PD: Para las que les interesa el tema: pescados y frutos de mar hasta por las orejas, espinaca, zanahoria hervida (hervida porque aumenta exponencialmente su aporte de betacarotenos), tomates (si son hervidos o en salsa, ketchup o extracto mejor, por lo mismo: aumenta el aporte de licopenos), semillas (de calabaza, lino, chia, girasol, sésamo), frutos secos (sobre todo nueces y almendras), brócoli, jugo de limón o naranja y pomelo, lechuga, bananas, pan multicereales (harina integral, avena, centeno, salvado), chocolate negro y té verde, son los alimentos esenciales, que no tienen que faltar.
viernes, 31 de julio de 2015
Será en septiembre
Y para nosotros también.
Entonces será en septiembre.
¿Será?
♥
martes, 28 de julio de 2015
Seis meses
Te amo pompa de jabón, mariposita liviana, rayo de luz, chicharrita de verano.
Te extraño, siempre ♥
Mamá
viernes, 24 de julio de 2015
Le sumamos acupuntura
lunes, 20 de julio de 2015
La amistad
lunes, 13 de julio de 2015
Monitoreo de ovulación
Las noticias no son las mejores, lo sé: esta ecografía se correlaciona con los resultados hormonales y también con mi pobre desempeño en la ICSI anterior. Pero después de eso vino Emilia, mi campanita, mi botón de vida, mi bebita dulce de los ojos de mar, así que nada está perdido. Además, sé positivamente que el año y medio de estrés que tengo encima no puede pasar desapercibido para mi eje hormonal, y no pierdo las esperanzas de poder
Me siento entusiasmada, en movimiento y motivada (por ahora).
Pa' frenchi ♥
viernes, 3 de julio de 2015
Arrancamos
En fin, nada, que arrancamos.
♥ Vida, vamos por la revancha ♥
lunes, 29 de junio de 2015
Los proyectos, el interior
Y así estoy, entusiasmada fantaseando con esas callecitas que conozco bien (uno de las opciones es mudarnos a este lugar) con un proyecto nuevo, que se siente como una ráfaga de aire fresco en la cara. No sé si sucederá, aprendí -a los bifes también- a no hacer más planes. Pero qué lindo lo que estoy sintiendo.
Ojalá que sí.
domingo, 28 de junio de 2015
Cinco meses
Te amo, mamá
viernes, 26 de junio de 2015
Pequeños cambios, grandes logros
Hace un par de días recibí unos mensajes de mi amiga F. en los que me contaba que se acababa de acordar de Emilia. Esto es muy frecuente entre mis amigas y me encanta que así sea, sobre todo que me cuenten por qué la recordaron, o los sueños en los que la sueñan. El problema es que mi amiga F. tiene una visión muy dramática de la vida, que va en sentido contrario al rumbo que trato de darle a la mía. Así fue como me contó que estaba en el kinesiólogo, que había muchos bebés con bronquiolitis esperando para sus masajes, y que ella se ponía mal de escucharlos llorar; acto seguido se había angustiado pensando en su hija y luego se había sentido ridícula al ponerse mal por eso, después de todo lo que Emilia y yo habíamos tenido que pasar, que es terrible. Zaz. Se me cerró la garganta; la sonrisa se me congeló en una mueca dolorosa. En otro momento hubiera hecho algún comentario para salir del paso, hubiera cambiado de tema, y la hubiera evitado en lo sucesivo para no exponerme a potenciales nuevos comentarios de esa índole. Pero ahora no, ahora estoy practicando para transformarme. Entonces después de meditarlo unos instantes le contesté que no lo tome a mal, que lo que le iba a decir proviene justamente del amor que le tengo; que yo todos los días hago un gran esfuerzo por levantarme y ponerle una sonrisa a la vida y que los comentarios de esa clase me hacen mal. Que sé que habla desde la empatía y que me quiere decir que me entiende, pero que me serviría más que me ayude a recordar lo bello que hubo y que me acompañe a recorrer todo lo bueno que seguramente vendrá. QUÉ LIBERACIÓN. Puedo. PUEDO.
Por supuesto mi amiga se quiso morir, me pidió un millón de disculpas, se sintió horrible, etc. etc. No importa. Lo que importa es que: 1) No me quedé rumiando: lo saqué. Fuera bicho. 2) Ella va a tener más cuidado la próxima vez. Misión cumplida.
Cosas que eran tan complicadas, se van haciendo simples. Qué felicidad.
Gracias Emilia, gracias homeopatía, gracias N. ♥
lunes, 22 de junio de 2015
10 meses y un día del padre
Tal vez no hubiera mucho para festejar, es cierto... pero cómo no celebrar haberla tenido entre nosotros, habernos convertido en padres gracias a ella, haber aprendido lo que es esa clase única e inigualable de amor... De eso no se vuelve. No se vuelve de ser padre, aunque nos toque vivir más que ella.
Así que como regalo le compré un libro de cocina que sabía que quería (Recetas de bodegones, de Pietro Sorba, muy recomendable para los gorditos de alma como nosotros), pero se lo di la noche anterior, para aminorar el impacto. Estuvimos horas eligiendo la receta con la que nos íbamos a agasajar, fuimos a comprar los ingredientes, y entre chin-chines y ajos picados nos demostramos, una vez más, que podemos ser felices. Incluso incompletos.
viernes, 19 de junio de 2015
La magia
Toda esta digresión tiene sentido, acá va: este último tiempo volví a meditar; seguí con yoga; me tragué el limón; hice visualizaciones; incorporé almendras y semillas en mayor cantidad; hablé a calzón quitado con Emilia y con lo que sea que haya más arriba -Dios, Naturaleza, Cosmos, you name it-; arranqué con Maca peruana; me preparé unos cuántos
Esto no quiere decir que voy a quedar embarazada este mes (ojalá que sí), ni el que viene (ojalá que sí), ni nada, solo quiere decir que a través de estos cambios a los que llegué con mucho dolor logré conectar con algo adentro mío que me hace mucho bien y que de alguna misteriosa manera repercute en mi cuerpo.
Magia pura ♥
miércoles, 17 de junio de 2015
Bienestar
jueves, 11 de junio de 2015
Seguir con el cambio
Me mueve una profunda sensación de hastío, de cansancio infinito, de que en gran parte seguí siendo todos estos años la nena que ponía más fuerza de la posible en evitar que se cierre la puerta destinada a cerrarse. Siento que llegué al final del camino y que me esperaba una pared. Fin. Hasta acá llegué.
Tengo ganas de fundarme un estilo de vida basado en cosas nuevas, simples y buenas para mí.
IC, como siempre, acompaña y se suma.
viernes, 5 de junio de 2015
Otra consecuencia
Bastón de mando al corazón
Genio corazón, sos mucho más copado que el inquilino de arriba, sabelo.
martes, 2 de junio de 2015
La locura, el desborde
Ahora, es un señor jubilado que lee novelas todo el día y repasa con manos temblorosas -cortesía de la gran cantidad de medicación- el cronograma que con paciencia y lealtad le hizo mi mamá este domingo: el lunes lo pasás con tal, el martes con cual, te quedás a dormir acá, vas al médico allá, escenario de emergencia creado ante un nuevo brote psicótico que apareció con más fuerza que nunca, y que nos obligó a interrumpir actividades varias el viernes a la noche para correr, con el corazón en la boca, a su rescate.
Si ver (y aceptar) el envejecimiento de los padres es una tarea difícil, no puedo explicar lo terrible que es sumarle el deterioro de la razón, aunque en su caso no se trate de crisis constantes, y pueda vivir más o menos normalmente solo, entre brotes que, por suerte, se dan bastante espaciadamente.
En cuanto a lo que me atañe, y considerando el estado de ánimo que los acontecimientos de estos últimos tiempos han ido forjándome, estoy empezando a sentir que mantenerme optimista es un acto rayano a la negación de la realidad.
Estoy MUY cansada y enojada
VIDA, DAME TREGUA
jueves, 28 de mayo de 2015
El homeópata
Pero N. también me conminó a hacer una cita con su homeópata, cordobés él, pero residente acá, en capital. Primero protesté bastante porque el médico en cuestión (cirujano, según constata su diploma) tiene unos honorarios envidiables, pero, como según mi amiga "vale cada peso", di vuelta los bolsillos y carteras en un día de paro bancario sin plata en los cajeros, y allá fui. Una hora cuarenta y cinco minutos después salí del consultorio impresionada. El medicamento que me recetó contempla ciertas características de personalidad y del cuerpo muy específicas (tan específicas que nunca se las comenté a nadie, como por ejemplo un rush entre los omóplatos que siempre me desconcertó), así como también describe mis posiciones de dormir, mi reacción frente a la lluvia y los truenos (amo), mi relación con la altura (vértigo), mi alimento preferido, y un largo etc. que, cuanto menos, me llama la atención. Pero lo que más me gustó fueron los diez minutos que charlamos de parados, mientras me acompañaba a la puerta. Ahí me dijo que esta es una experiencia más para vivir, que el criterio de "mejorar" es muy mental y que al cerebro hay que tenerle desconfianza. "¿Cómo se llama el producto de la mente? Pensamiento. Ojo con la mente". Que tengo que centrarme en lo mucho que tengo para agradecer, aunque parezca raro. Porque si bien mi experiencia fue muy dura, también es cierto que el tiempo es una categoría mental. Que lo que importa no es la linealidad del tiempo, en donde sí, podemos pensar que la vida de Emilia fue muy corta. Hay que centrarse en que ese tiempo que ella vivió, mucho o poco, fue pleno y feliz. "Qué importa cuánto, para qué queremos tanto. Cuántos ancianos vemos amargados, que uno se pregunta para qué quiere vivir así, mientras que a veces hay artistas que viven tal vez treinta años, pero en esos treinta años vivieron con una plenitud que a nosotros quizás nos lleve 80. El tiempo es un concepto de la mente, lo que importa es la energía". Y después hablamos de budismo y de Lao Tsé, y de otras cosas que ya no recuerdo. Y después me fui a la farmacia de la esquina a llevarme mi preparado en un frasquito de vidrio marrón, y me volví a mi casa, tan metida en el recuerdo de la experiencia que la hora de viaje se me convirtió en nada. Teletransportación.
Hoy me levanté completamente calma, y tomé mi primera dosis. No sé si el remedio me hará algo o no, pero el homeópata definitivamente sí.
Hoy se cumplen cuatro meses de que mi hija se convirtió en luz, y es la primera vez que puedo transitar un 28 sin angustia. Gracias, doc. Gracias, N.
Cuatro meses
Cuatro meses sin vos, mi todo.
Lo siento. Perdón. Gracias. Te amo.
Te extraño, siempre.
Mamá
martes, 26 de mayo de 2015
El amor sana
Pasé un fin de semana sumergida en amor, amistad y fraternidad, y volví renovada.
Anoche, desde el micro que me traía de vuelta a esta lluviosa Buenos Aires, le pedí que me agregue nuevamente al grupo de whatsapp.
Siento que avancé algunos casilleros, pero por sobre todo, disfruté.
Emilia, por supuesto, estuvo ahí, siempre ♥
viernes, 22 de mayo de 2015
Síntesis
En el interin seguí haciendo pis sobre palitos, y la conclusión es que ovulo tarde. MUY TARDE. Tanto, que no tengo idea cómo logramos que quede embarazada dos veces, jamás le embocamos más que de casualidad. Misterio.
Y llegó el día de viajar a Córdoba! Mi amiga N. está igual de feliz, ansiosa y asustada que yo, así que llevo unos tres paquetes de pañuelitos descartables en la cartera, para empezar. Todo esto si no pierdo el micro, porque los horarios que manejamos hoy son un poco jugados.
En otro orden de cosas, ayer se cumplieron 9 meses desde que nació Emilia ♥
Nunca jamás voy a volver a ser la misma.
jueves, 14 de mayo de 2015
Las raras vueltas de mi mente
Bueno, parece que todo marcha en un sentido completamente inesperado por mí: me siento aliviada. Me siento contenta por ella. Me siento tranquila.
Creo que tiene que ver con que N., nuestros hijos y yo formábamos en mi mente un cuarteto en el que la ausencia de Emilia se sentía horrores. Con su partida nos convertimos en un trío maltrecho, en un cuarteto que tenía por miembro un angelito, un pedazo de luz, un soplo de viento. Ahora, con el nuevo embarazo de N. esa figura vuelve a modificarse y algo en eso me alivió. No sé qué. Son puras conjeturas.
También su embarazo me llevó a sentir (pensar lo pensé siempre) que este no es mi momento de búsqueda de un bebé, es mi momento de duelo por la hermosísima bebé que tuve y que perdí. Por supuesto que sería mega-archi-recontra-remil feliz si quedara embarazada nuevamente, no es que me hago la superada, por supuesto que voy a seguir haciendo pis en el palito y buscando y decepcionándome si no lo logro, pero lo que quiero decir es que tengo mi alma, mi mente y mi corazón puestos en elaborar, procesar y aceptar todo lo que nos pasó con Emilia, y que si yo no me sintiera presionada por los 39 años que me picotean la cabeza cada mañana, digamos por ejemplo, si yo tuviera 30, seguramente no estaríamos buscando ahora. Y por alguna extraña razón, este atadito de reflexiones inconexas me trajo mucha paz.
Hola paz, bienvenida. Quedate un rato ♥
martes, 12 de mayo de 2015
Viajar a Córdoba. Update
Sorpresa. Mezcla de emociones. Primero, para ser sincera, me bajó la presión. Tuve un asomo de celos. Porque sí, por mi historia entera, por la de tantas mujeres, porque fue sorpresa, se cuidaron mal después de F. y acá están: atraso de cinco días, pis en el palito, evatest, beta positiva. Imposible que no me de envidia.
Pero después vino mi amor por ella. Su generosidad conmigo: me presentó al hombre de mi vida. Estuvo para mí cada vez que lo necesité, incluso cuando para estar tuvo que dejar lo más preciado de su vida. En fin, nada, que la quiero. Que me alegro, aunque sea con una mueca de dolor en el fondo del corazón. Que voy a ser tía de nuevo. Que triunfa la vida, aunque no sea mía ♥
Viajar a Córdoba
La misma noche que saqué los pasajes soñé que veía a F. y era igual a Emilia, pero versión varón, y yo pensaba "Miraaa, tiene los mismos ojos de Emilia, qué loco". No, por suerte nada que ver, los ojos de F. son oscuros y achinados, es un muchachín grandote y morrudito y físicamente no me la recuerda en nada, salvo por la edad: esos 15 días que ahora se interponen entre la vida y la muerte, y ya no significan nada. Es un trance que quiero pasar, una valla que quiero saltar. Tal vez después pueda volver al grupo de WP.
Tal vez sea la forma de seguir dándome cuenta de que ningún bebé del mundo es ella.
martes, 5 de mayo de 2015
Y al final, salí del grupo
No puedo culparlas, la vida sigue; la que no sigue soy yo. O sigo, pero distinta. Estuve en el lugar en el que está S. ahora, y tuve las mismas dudas, las mismas preocupaciones, pero ahora me toca pararme en una vereda desde la cual sus problemas se ven como el paraíso.
Les expliqué en un breve mensaje cuánto las quiero, cuánto me hacen reír, cuánto me apoyaron todo este tiempo, pero también la delicada situación emocional en la que me encuentro, mi deseo de que puedan hablar de lo que tengan ganas, pero también de resguardarme, y les dije que en cualquier momento vuelvo. Y chau picho, me salí.
Igual, las extraño ♥
lunes, 4 de mayo de 2015
El llamado
Las gaviotas vienen volando
En cambio hay otras veces, las mejores, en las que las buenas noticias ajenas se sienten como propias, como victorias compartidas, alegrías que se duplican, se llaman unas a otras, se van desplegando como la soga de pañuelitos de colores que algún mago diestro saca por metros de su minúsculo bolsillo. La buena noticia es que la dulce Amapola ve venir a sus gaviotas volando suavecito hacia ella y su compañero de aventuras. Y se siente como un "YES, WE CAN" pero autóctono, bien de acá, como el mate, el tango, el dulce de leche y la legión de luchadoras que todos los días nos cantamos mentalmente este estribillo que hoy le dedico especialmente: "Vamos a punguearle a esta vida amarreta un ramo de sueños".
Suerte querida Amapola, lo mejor está por venir ♥
martes, 28 de abril de 2015
lunes, 27 de abril de 2015
Conocer a una amiga
Gracias Amapola, hasta la próxima ♥
martes, 21 de abril de 2015
Ocho meses atrás
Te amo mi chiquita, buceadora de cielos, saltarina de nubes.
Mamá.
miércoles, 15 de abril de 2015
Dos días
No es valentía, como algunas de ustedes piensan. Esto solo está pasando por IC.
Es como cuando dejamos de fumar: yo no volví a caer en el vicio por él; él no volvió por mí. Sabíamos que el primero que cayera iba a arrastrar al otro, y todo el esfuerzo que no éramos capaces de hacer por nosotros mismos, sí podíamos hacerlo por el otro, y más.
El domingo a la noche IC se desmoronó. Hasta ahora, si bien se emocionaba, lloraba y la extrañaba, nunca lo había visto vaciarse de dolor. Solía ser yo la del duelo a la vista 24/7, pero el domingo le tocó a él.
Lloró, lloró, lloró y lloró más, y habló sin que pudiera entenderle nada al principio, y lloró más tranquilo después, y siguió hablando y ahí entendí que lloraba porque la extraña, porque no llegó a pasar un día del padre junto a ella, porque quiere volver a perderse en la profundidad de sus ojos y que su risa lo traiga a la realidad. Lloró porque extraña volver a casa del trabajo y escuchar el cotidiano "¿Quién llegóóóó? ¡Llegó papááááá! Hoooolaaaa papááááá" y verla hacerse la linda con él -porque sí, aunque no lo crean a los cinco meses ya se hacía la linda con su papá y era de lo más hermoso verlos, tan enamorados. Lloró porque le cantaba "Baby don't worry, about a thing, 'cause every little thing 's gonna be all right" y siente que le mintió. Lloró porque finalmente se nos cumplió el deseo de sufrir en su lugar, pero la puta madre, cómo duele.
Y yo, mientras escuchaba lo que me decía oí lo que necesita: poder apoyarse también en mí, aliviar la carga, no estar siempre para consolarme. Necesita verme bien para poder estar bien.
Y en eso ando, intentando estar bien por él, por ella, y por mí.
martes, 14 de abril de 2015
Y un día no lloré
Vamos que se puede, Emilia, dame fuerzas.
Un día a la vez ♥
lunes, 13 de abril de 2015
El comentario desatinado
Pero está este vecino que evidentemente no habla con nadie y que, evidentemente también, no se enteró de lo acontecido. Con él ya nos cruzamos la semana pasada y se nota que registró que estábamos sin la beba. Ayer volvió a ocurrir: nos cruzamos fugazmente en la cochera.
Muy domingo, mucho silencio, se ve que el vecino en cuestión se sintió en la obligación de hacer algún comentario, y en un triste intento por ser gracioso, nos tiró: "¿A la nena ya la regalaron??".
Nos quedamos tan perplejos que no pudimos más que balbucear unos tímidos [estúpidos] "Sí, sí", mientras intentábamos a toda máquina procesar lo desatinado del comentario. "Hacen bien, yo también al mío", contestó mientras subía al ascensor para seguir con su vida, todo contento de su broma.
Las puertas se cerraron; IC y yo nos miramos, atónitos. Y el domingo nos aplastó de pronto con todo su furia, con todo el peso de la ausencia, con todo su dolor.
viernes, 10 de abril de 2015
Las amigas, la verdad
Fue hermoso tenerlas tan cerca durante el resto del embarazo, el nacimiento de Emilia y todo lo que vino después, presentes con el cotorreo cotidiano, como si estuviéramos acá a la vuelta con la pava en el fuego, a punto de tomarnos unos mates. En todo este tiempo nació, vivió y murió mi hija; los hijos de L. y también los de la otra L. siguieron creciendo; nació el hijo de N.; mi amiga P. quedó embarazada por inseminación y lo perdió, y S. quedó embarazada de una nena, que nació ayer.
Durante los cinco meses de Emi subí fotos y videos para que las tías babosas vieran crecer a nuestra leona. Cuando ella partió, todas largaron a sus hijos con sus maridos, pararon sus laburos, frenaron sus trámites y se tomaron el primer micro/avión que encontraron para correr a acompañarme. Fueron las que se ocuparon de que tanto IC como yo comiéramos, durmiéramos y riéramos a pesar de la tragedia que nos había partido al medio, organizándose en grupos y turnos para hacernos las compras, cocinar y todo lo que hiciera falta. Ese grupo de hermosas mujeres, laboriosas, humanas, enérgicas emprendieron con amor, junto a mi mamá, la tarea para la que no me daba el corazón: doblar y guardar toda la ropita de Emilia, sus toallas y sábanas limpias que andaban dando vuelta por la casa. Acomodaron su habitación como para que me quede un lindo lugar al que siempre recurro cuando así lo necesito, mayormente para llorar abrazada al oso gigante que nos regalaron y del que creo que nunca hablé, pero que aparece en la foto de esta horrible entrada.
Pero la vida sigue. Ellas volvieron a sus familias, yo ya no subo fotos. Ellas siguen acompañándome como siempre, pero de a poco van volviendo a la normalidad. Y N. empieza, tímidamente, a volver a subir fotos de su bebé (que nació 15 días después que Emi), y S. acaba de tener la segunda nena del grupo y por supuesto pone fotos de su linda bebé. Y yo. Yo me debato entre el amor que les tengo a ellas y a sus hijos, lo lindos que los veo, lo que me alegro de que estén bien, sanos, creciendo, viviendo, y la enorme envidia y el dolor, el enojo y la bronca que sin querer me generan. Porque con cada una de sus fotos revivo la ausencia de mi hija. Me da dolor no poder alegrarme genuinamente, no poder dividir los tantos, no poder sentir solo lo primero que siento (que por lo general es bueno), sin el pinchazo amargo que me viene inmediatamente después.
La solución inmediata -salir del grupo-, no puedo, ni quiero tomarla por un millón de razones. Solo me queda esperar que con el tiempo se me vaya el pinchazo amargo. Y también desear que pueda volver a subir, yo también, algún día, lindas fotos y videos, aun a pesar de que creo que nunca voy a dejar de sentir el dolor de su ausencia, la de mi Emilia, bomboncito de praliné, mi pompón de vida, ojos de mar y alma de mariposa.
martes, 7 de abril de 2015
Libélulas y mariposas
Ahora, en cambio, me gusta pensar que ya sabían que pronto iba a ser una de ellos y se agolparon, curiosos, en los umbrales de nuestra casa para venir a conocerla. Me los imagino cuchicheando, admirando su belleza, comentando lo bien que se vería como mariposa o como libélula, disputándosela, jugando muy seriamente a "piedra, papel o tijera" para ver quién se la iba a quedar en el primer turno.
Creo que ganó el equipo de las mariposas, porque al día siguiente de que Emilia partió, una mariposa chiquitita salió de debajo del auto y se posó sobre mi mano.
Desde entonces, cada vez que me cruzo con alguna de ellas agito mi llamador de ángeles -ese que usé desde el principio del embarazo para que le fuera familiar y que ahora sigo usando cada día, para que me encuentre fácil- y digo, como un canto: "Hola Emiliaaaa"... También me pongo inexplicablemente contenta cuando me sigue alguna libélula o cuando diviso algún pajarito.
Con facilidad la gente podrá pensar que estoy loca, pero a mí me reconforta.
La nube
Después pasan y sigo, mitad autómata, mitad yo.
lunes, 30 de marzo de 2015
Volver a las andadas
Resulta que este mes ovulé el día 17 del ciclo. Resulta que tras que no somos la mar de la fertilidad mi cuerpo hace estas cosas copadas, ayudando a complicarlo todo. Y yo sin saber.
Cuántos meses no le habremos embocado ni de casualidad...
El sueño
Aun en el sueño yo comprendía que había algo que no cerraba, y me preguntaba dónde había tenido su cuerpito todo este tiempo, de quién era entonces el cuerpo en el pequeño ataúd que yo misma, con mi marido, alcé en Chacarita. Igual, no importaba: de haber tenido tiempo mi mente hubiera inventado una justificación que le cuadre. Pero no, no lo hubo.
Y luego la horrible decepción de despertar.
sábado, 28 de marzo de 2015
lunes, 16 de marzo de 2015
El ejercicio
Durmió conmigo, al lado mío, encima mío, en mis brazos, sobre mi falda, apoyada en mi hombro, en mis panza; durmió plácida y calma y feliz, a pesar de los "Mmmmhhh... cómo la vas a malcriar", y lo agradezco tanto, pero tanto.
Desde que pudimos traerla a casa jamás me separé de ella más de seis horas (y fue una excepción, porque tuve que ir al médico y hubo una demora infernal) y no creo que hayan sido más de cinco las veces que salí sin ella en toda su vida. Y lo agradezco tanto.
Le canté mil canciones -siempre por la mitad porque soy malísima con las letras-, le inventé más apodos de los que puedo recordar, la desperté con alegría todas las veces que despertó, perdí la paciencia solo cuatro o cinco veces (que yo recuerde).
La bañé jugando, la cambié jugando, le di de comer jugando, la saqué a la calle jugando, la llevé al quirófano jugando. Y lo agradezco tanto.
La tuve, la hice nacer, la disfruté, le di la mejor vida que pude, la mejor vida que supe. Y ella me lo agradeció siendo ella. Tan hermosa, tan Emilia.
Si tuviera una llave que me permitiera dar vuelta el tiempo jamás de los jamases de la tierra de Nunca Jamás cambiaría los cinco meses y una semana que pudimos vivir juntas. Agradezco cada uno de esos instantes; valen absolutamente la pena que siento hoy.
*Gracias Maga por recordarme agradecer.
El difícil camino de mejorar
Y me entristezco. Y me siento culpable. Como si la traicionara, como si la olvidara.
miércoles, 11 de marzo de 2015
Irreal
Volví a trabajar el lunes y estoy contenta, pero igual lloro. Lloro porque sí, porque la extraño, porque todavía no me lo creo, porque lo revivo con cada pregunta, con cada pésame, con cada abrazo en silencio. Lloro porque sí, porque estoy triste aunque me ría, porque me hace falta, porque no lo controlo, porque llorar parece haberse convertido en un ejercicio emocional incombatible, inevitable, instalado en este nuevo yo que soy a partir de ella, mi Emilia.
jueves, 5 de marzo de 2015
Volver
El lunes se viene la vuelta a la oficina después de siete meses de ausencia y la ansiedad se resfriega las manos... De solo imaginarme un montón de gente a la que le importo NADA haciéndome preguntas por puro morbo me desmayo. No lo digo por mis compañeros de oficina que son el amor personificado, sino por toda esa gente con la que uno habla por teléfono, trabaja free lance, etc. y que mi mente jodida se imagina preguntando por mi amada Emilia mientras se pinta las uñas detrás de un mostrador. Ya sé que no va a ser así. Ya sé que seguramente mis compañeros advirtieron a todo el mundo. Seguramente nada va a ser tan terrible, pero qué ansiedad...
sábado, 28 de febrero de 2015
Un mes
martes, 17 de febrero de 2015
Tres semanas y un sueño
Mañana se cumplen tres semanas y la extraño cada día, cada minuto, cada segundo, con cada célula de mi cuerpo.
Desde que Emilia se hizo rayito de sol vengo despertándome cada día en medio de la noche. Supongo que algo me perturba, un sueño o algún pensamiento; sin embargo, hasta anoche no recordaba haberla soñado nunca. Pero ayer soñé con ella. Soñé que Emilia moría en mis brazos y que yo la arrullaba, la mimaba, la besaba, le cantaba suavecito, la acariciaba y la protegía hasta el final. En el sueño me sorprendía ver cuánto tardaba en apagarse. Finalmente ella se iba con una sonrisa en sus labios y mucha paz en su rostro. Creo que eso intenté darle hasta último momento, y creo que un poco lo logré. Supongo que por eso también me desperté sin culpa.
Pero la echo tanto de menos que cada vez que lo pienso me dan ganas de llorar.
jueves, 12 de febrero de 2015
El ácido fólico
Ella no va a volver, pero podemos sentir nuevamente ese amor infinito.
Cosmos: ¡danos una manito esta vez! Queremos la revancha.
miércoles, 11 de febrero de 2015
Dos semanas, tres corazones
Hoy se cumplen dos semanas de su partida y siento que no voy a poder superar jamás mi animadversión hacia los miércoles.
Estos días pasó algo particular: cada día que salimos a caminar encontramos un corazón rojo de papel metalizado tirado en el suelo. Me causó sorpresa cuando me topé con el primero, porque recordé que ya me había pasado de encontrar uno una vez, en Buenos Aires, el día que nos casamos. Lo puse en la heladera agarrado con un imán. Desde que llegamos a Berlín encontramos un corazón por día, el primero lo vi yo, el segundo IC, el de ayer nuevamente yo.
Imposible no tentarse y pensar que nos los va mandando Emilia, mi corazón de algodón, mi pompón de cielo.
jueves, 5 de febrero de 2015
Una semana, un viaje
A las 23.05 hs del miércoles estábamos cenando en casa con IC, mi mamá y una amiga. Miré la hora y se me cerró la garganta: se cumplía una semana. Ahora ya hace más de una semana que Emilia está persiguiendo mariposas y yo por momentos siento que fue hace un milenio que sucedió todo, y en otros que la tengo que ir a buscar, que está durmiendo la siesta en mi cama.
Cada día estamos "mejor", tal como le prometimos. Puedo mirar sus fotos y vídeos sin terminar siempre llorando, pero el vacío, el silencio de la casa sin ella es demoledor.
Armamos un viaje de último momento: en un par de horas estamos partiendo hacia Berlín, donde vamos a quedarnos durante febrero. IC tiene una gran amiga que se ofreció a hospedarnos y nos está organizando actividades para ver si logra distraernos. Yo creo que el clima de allá, con su gris, con su bruma, con su llovizna, es perfecto para este momento.
martes, 3 de febrero de 2015
El miércoles, el horror
Fueron las horas más largas de mi vida y las pasé bordándole un corazón naranja, sentada en la sala de espera. Bordé y bordé, hasta que presentí que las cosas no iban bien. Nos vinieron a decir que mi leona la estaba peleando, pero que no la podían sacar del quirófano porque no lograban estabilizarla. Ahí arrancó la peor pesadilla de nuestra vida. Un par de horas después nos llamaron para que la veamos pasar: habían logrado detener la pérdida de sangre y la iban a subir a terapia intensiva. Nosotros saltamos de euforia, pero ahora me doy cuenta de que lo hicieron para que pudiéramos verla con vida por última vez.
Las horas que siguieron hasta que nos avisaron que Emilia ya no estaba entre nosotros me van a quedar tatuadas en el alma como las peores de mi vida. Mi princesa, "la pulga que sopapea a todas las pulgas", se había ido a un lugar de luz, se había convertido en luz. ¿Quién puede reprochárselo? Ahí donde ella está no existen las operaciones que duran seis horas, ni los cateterismos, ni los ecocardiogramas, los electros o las radiografías, ni los remedios (que tomaba religiosamente sin chistar, hasta dormida, cuatro veces al día), ni las tediosas recuperaciones ni las cicatrices, ni el dolor. Ni la nostalgia.
P.D: les agradecemos de todo corazón sus hermosos comentarios. Se los hice leer a IC (que no es lector del blog) porque me resultaron genuinamente reconfortantes en un momento de gran dolor. Él se emocionó a la par mía. Claramente Emilia dejó una enseñanza a cada uno de nosotros. Atesorémosla.